Hidrógeno Verde: El Combustible Ecológico Que Ayuda Con La Meta De Cero Emisiones

El progreso industrial y el aumento de la población nos ha llevado a un punto en el que el crecimiento exponencial no puede continuar de la misma manera. La sostenibilidad y limitar el consumo de recursos es uno de los frentes que gobiernos y empresas alrededor del mundo trabajan actualmente pensando en las generaciones del futuro. Con este panorama, es tiempo de actuar: estudios recientes indican que tenemos menos tiempo del que pensábamos para reversar siglos de polución causada por combustibles contaminantes.

Cambiar el esquema de consumo de combustibles fósiles no es fácil, pero ya están emergiendo y popularizándose innovaciones tecnológicas que pueden hacer la diferencia en este campo. El hidrógeno verde es una de esas tecnologías críticas, pero a pesar de estar recientemente en los titulares  ya lleva años en desarrollo

Consciente de la urgencia de descarbonizar la economía global y dejar una huella de carbono más limpia para las generaciones futuras, Siemens Energy invierte en proyectos como la energía verde para garantizar que esto suceda.

Qué es el hidrógeno verde

Aunque aún puede ser desconocido, el hidrógeno verde ha sido usado por décadas como alternativa a fuentes de combustible contaminantes. Como uno de los elementos más ligeros de la tabla periódica, su funcionalidad es tan eficaz que es usado para propulsar naves espaciales de la NASA en varias exploraciones fuera de la Tierra. Es más, el primer motor de combustión en la historia de la humanidad funcionó con hidrógeno.

Cuando el hidrógeno es introducido al oxígeno, se genera una reacción que produce calor y energía, que luego es capturado y usado como electricidad. La ventaja esencial de utilizar hidrógeno frente a equivalentes de combustibles fósiles como la gasolina o el carbón es que la combustión libera vapor de agua en lugar de gases tóxicos.

Para que un combustible sea una alternativa sostenible, su producción no debe generar más gases contaminantes que los combustibles fósiles, y tampoco debe depender de fuentes de energía no renovables. El proyecto Haru Oni liderado por la empresa chilena Highly Innovative Fuels (HIF), en el que Siemens Energy actúa como un participante clave, está ayudando a garantizar que el combustible de hidrógeno cumpla con estos criterios usando energía eólica para su producción. Y con fuentes de combustible tradicionales en vehículos alrededor del mundo que actualmente causan problemas en diversas áreas desde la salud pública hasta el daño ambiental, es esencial implementar combustibles alternativos.

La ventaja del uso de hidrógeno como combustible limpio radica en que, contrario a su contraparte basada en los fósiles como el petróleo o el carbón, tras quemarse en la combustión, sus emisiones son de vapor de agua. Los combustibles fósiles emiten gases contaminantes que causan daños a la capa de ozono y la calidad del aire que respiramos.

El reto de usar hidrógeno como una alternativa “verde” y realmente sostenible para la descarbonización del planeta consiste en que la misma producción de este hidrógeno no genere mayor cantidad de gases contaminantes que las fuentes tradicionales, y que no dependa del uso de energías de fuentes no renovables para su producción. El proyecto Haru Oni de Highly Innovative Fuels (HIF), en el que Siemens Energy actúa como integrador del sistema, propone una solución amable con el medio ambiente gracias a la energía eólica.

Pensando en un futuro sostenible

Según recientes estadísticas de la organización mundial de la salud , alrededor de 4.2 millones de personas mueren anualmente en el mundo por causas relacionadas con exposición a la polución y aire contaminado

El proyecto Haru Oni, ubicado en Chile, espera abordar este problema directamente a través de alianzas con líderes en el sector energético y la industria automotriz. Este es el primer proyecto de e-Fuel basado en hidrógeno verde en América Latina, cuya construcción comenzó en la región de Magallanes en septiembre de 2021.

La idea del proyecto surgió de una sinergia sin precedentes entre los sectores público y privado en Chile y Alemania, con el apoyo de los Ministerios de Energía de ambos países, y bajo el liderazgo tecnológico y de ingeniería de Siemens Energy.

“El hidrógeno es clave para lograr una transformación energética exitosa en todos los sectores. hemos planteado como objetivo en nuestra Estrategia Nacional del Hidrógeno aprovechar las oportunidades del hidrógeno para el clima, la energía y la economía”, dice, Peter Altmaier, Ministro de Economía alemán.

Gracias a los fuertes vientos en Magallanes, la región más austral de Chile, el proyecto Haru Oni prevé una planta que producirá inicialmente alrededor de 750 mil litros de e-Metanol en 2022. Alineado con los objetivos de la próxima COP26 (la Conferencia de Cambio Climático de la Naciones Unidas), el plan es producir más de 550 millones de litros de combustible ecológico por año para 2026.

Porsche, el icónico fabricante de automóviles de lujo, será el principal cliente de combustible ecológico del proyecto. Con el apoyo de la empresa alemana, será posible identificar el tipo de combustible ecológico que requieren los motores más exigentes del mercado.

Las cifras ya preveen un cambio significativo con este proyecto. De hecho, según un estudio realizado por el Ministerio de Energía de Chile, Magallanes puede convertirse en el productor de alrededor del 13% del hidrógeno verde del planeta.

Desde el optimismo hasta los resultados tangibles, la capacidad de convertir los sueños de sostenibilidad en producción ya está dejando una huella en el camino hacia los combustibles con emisiones neutras.

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