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Hora cero

Xalapa y el conflicto por el derribo de árboles  

Luis Alberto Romero 

El conflicto entre las autoridades y los grupos ambientalistas amenaza con subir de tono en Xalapa.  

Los defensores de los árboles de la avenida Lázaro Cárdenas, una de las más transitadas de la capital, rechazan la tala; en tanto, el gobierno insiste en que la medida es necesaria para construir un puente vehicular. 

Como un intento por contener el problema, el gobernador y el alcalde de Xalapa anunciaron medidas de remediación, que consisten en la reforestación de otras zonas, un poco alejadas del punto donde se realizó el derribo de los árboles. 

Ese anuncio no dejó satisfechos a los inconformes, que se manifestaron en plantón permanente para impedir más derribos. 

No se trata de un tema legal, dado que la Ley número 697 de Protección, Conservación y Fomento de Arbolado y Áreas Verdes Urbanas para el Estado de Veracruz, delimita perfectamente las atribuciones gubernamentales en la materia; y da a los ayuntamientos facultades para otorgar la autorización “para la ejecución de una poda, derribo y trasplante de árboles y palmas en áreas urbanas que se encuentren en su demarcación…” 

En síntesis, el Artículo 20 de dicho ordenamiento establece que los ayuntamientos tienen facultades para autorizar los derribos o extracciones de árboles que se encuentren en bienes municipales de uso común, como el camellón de la avenida Lázaro Cárdenas, por ejemplo. 

Todo lo concerniente al arbolado y las áreas verdes se encuentra en esa ley; sin embargo, el conflicto por la tala de árboles en Xalapa no tiene sólo consideraciones legales, sino sobre todo de carácter medioambiental. 

La tala de árboles tiene consecuencias e impacto en el entorno; no se trata de la pérdida de espacios verdes, sino de la calidad del aire, de la biodiversidad, de la salud y de la calidad de vida de la población. 

De acuerdo con un estudio difundido originalmente por Foro Económico Mundial y retomado por el Programa de Naciones para los Asentamientos Humanos, en julio de 2022, en las ciudades los árboles son “desplazados por infraestructura urbana: edificios, carreteras, puentes, pasos elevados. Para un desarrollo sostenible e inclusivo, es necesario proteger los árboles urbanos”. 

Agrega el diagnóstico que “a diferencia del aire y el agua, las ciudades prestan relativamente poca atención a cómo se tratan y protegen los árboles. Esto es evidente a partir de una disminución constante de la cubierta forestal urbana”. 

Datos globales indican que en los últimos cinco años, la cobertura arbórea urbana promedio se redujo en casi 400 mil hectáreas por año. 

Grandes ciudades, como Montreal, Copenhague, Berlín, Melbourne, Londres, Atlanta y Vancouver –por mencionar algunas–, han comenzado a priorizar la cobertura de árboles urbanos, indica el citado estudio. 

En un mundo cada vez más afectado por el cambio climático; y en una ciudad que registra temperaturas más cálidas, como Xalapa, el tema de la conservación de los árboles no puede pasar a segundo término. 

El compromiso del gobierno no debería limitarse a la obra pública, sino extenderse al cuidado a los recursos naturales, que brindan calidad de vida a la población.  

Lejos de señalar y criticar a quienes se han manifestado por la protección de los árboles en Xalapa, se les debería reconocer ese nivel de compromiso con su entorno. @luisromero85

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